La transparencia es una de las claves de la Web 2.0, pero aun así no dejamos de asistir a sonados subterfugios en Redes Sociales

Repasamos con un par de artículos algunas de las mentiras más comunes en redes sociales, que mueve a la gente a contarlas y sobre todo algunos de los casos recientes más llamativos y curiosos.

“Primer axioma de la condición humana: Todo el mundo miente; la única variable es sobre qué” Hugh Laurie como Gregory House en la serie de TV House

La Mentira -que según la RAE es toda aquella manifestación contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa– es una de esas “entidades” tan ligada a nuestra condición de personas que podríamos afirmar sin temor a equivocarnos que constituye una parte fundamental de lo que supone “ser humano”, filosóficamente hablando.

“Todo el mundo miente” decía el popular personaje de televisión más arriba reseñado y nosotros nos atrevemos a ir un paso más allá y decir que “Todo el mundo miente o ha mentido alguna vez“, ya que a pesar de que sea un hecho feo, es algo socialmente aceptado y diariamente, quien más quien menos, hay que lidiar con frases y sentencias como: “Nivel de inglés: alto”“Estás mejor después de haber ganado peso”, “Me encantó tu último artículo”, o simplemente “El tabaco no es mío, se lo guardo a un amigo”. 

Los más indulgentes hablarán de “cortesía social”; los más realistas de “mentira” a secas, pero más allá de cualquier debate lingüístico o filosófico nos interesa conocer y analizar si a día de hoy es posible que este tipo de falsedades tengan cabida en plataformas de marcada transparencia como los son las Redes Sociales. ¿Es posible mentirle a un público cada vez más inter-conectado y con mayor acceso a diferentes fuentes de información?, ¿Cuáles son las mentiras que más se repiten?, y sobre todo ¿Por qué la gente se expone a ello?

Así pues metidos en faena, y como nos gustan los axiomas diremos que en este tema la primera verdad irrefutable es que: Sí, es posible mentir en Redes Sociales, es más seguramente buena parte de lo que lees en los feeds de tus amigos puede que cuanto menos sea una “verdad edulcorada”, o incluso tengas a algún que otro conocido que sea un verdadero artista del engaño.

Del “Inglés medio” al caso Anna Allen: mentiras profesionales

“La mentira es una forma de talentoEmile Cioran escritor y filósofo Rumano

Mentiras profesionales en Redes Sociales

Mentiras profesionales tanto en la vida off line como en la 2.0

Si nos remontásemos un poco en el tiempo -antes del boom de Facebook, Twitter y compañía- uno de los “lugares” donde tradicionalmente más se mentía -y se sigue mientiendo- en la vida off line era el Curriculum Vitae: desde el clásico y manido “Inglés medio”, hasta la creación y atribución de puestos y laureles inexistentes; que venían a conformar las “mentiras profesionales” como una serie de engaños cuyo fin no era otro que el de decantar la balanza hacia el lado favorable. Ardides, con consecuencias, que en el peor de los casos los sufrían todos esos expertos de Recursos Humanos que tras un proceso de recruitng -y que por cortesía de su nuevo candidato- descubrían “que no todo el monte es orégano”.

Aun así, a pesar de la transición del CV 1.0 (en papel) al 2.0 (en medios sociales), la gente sigue recurriendo a estas mentiras laborales, de hecho tanto es así que la semana pasada a propios y extraños no nos sorprendía en demasía conocer que Linked In, la red social para profesionales por excelencia, movía ficha y se lanzaba a poner coto a mentiras y curriculums hinchados desarrollando e implementado su propia herramienta para este menester, así a modo de polígrafo.

Pero más allá de dicho sitio, hay que indicar que dentro de esta revolución a la hora de presentar un palmarés, quienes mejor están sabiendo rentabilizar estas herramientas son los artistas. Es raro encontrar a un cantante o compositor en ciernes sin canal de Youtube; o a una celibrity aspirante a It girl sin un blog moda. De hecho, para este segmento profesional el debate de si se ha de tener o no presencia web se cerró hace mucho y de lo único que se discute ahora en estos círculos es sobre quién será el próximo Bieber o la próxima Paula Echavarría, porque como norma general la competencia a estos niveles es tremenda y se aprecia un gran trabajo, tanto on line como off line, que dan como resultados escaparates webs atractivos e intimistas o cuentas de Redes Sociales masivas e hipervitaminadas con legiones de acérrimos fans/embajadores de la marca.

Aun así no todo lo que reluce es oro y no es ajeno que entre tanta estrella se cuele algún que otro artista, que precisamente valiéndose de una sarta de mentiras y de un uso desviado de estos “aparejos 2.0″ consiga destacar con un currículo tan brillante como falso, como ha ocurrido en lo que algunos medios han denominado como el caso Anna Allen, el cual nos servirá de ejemplo para ilustrar esta tipo de mentiras.

Para los asiduos a la ficción patria la pequeña pantalla sabrán que Anna Allen es el nombre de una actriz gerundesa que hasta hace poco era “casi famosa” por haber desempeñado algunos papeles en series de televisión como Cuéntame como Pasó o Acusados, pero que a principios de año se hizo de sobra conocida en la red por haber sido la artífice -supuestamente- de uno de los mayores falseamientos que una carrera profesional puede experimentar en internet, valiéndose fundamentalmente de fotos retocadas, redes sociales y algo de poca vergüenza para montarse una vida laboral a medida.

Otro ejemplo de los montajes y mentiras de Anna Allen

Original y montaje que la actriz usó para validar su experiencia. El fotograma original (izquierda) pertenece a la producción de la Serie Boardwalk Empire

 

Durante varios meses, dicha actriz -repetimos supuestamente-  fue “cebando” su hoja de presentación profesional añadiendo no sólo papeles en obras inexistentes o que ni siquiera había desempeñado, sino también colaboraciones, reuniones y alternancias con otros actores -sí- famosos que nunca ocurrirían fuera del proyecto de photoshop que luego devendrían en alguna de estas estrambóticas imágenes.

Anna Allen y las pruebas de su fotomontaje

El fotomontaje que descubrió las mentiras de Allen

A pesar de todo, sobre todo de lo burdo de algunas de esas instantáneas, la farsa se mantuvo durante bastante tiempo, llegando a engañar a buena parte de compañeros que hasta que poco antes de que todo saltara no sospechaba nada de esta doble vida; pero como se coge antes a un mentiroso que a un cojo, a finales de Febrero todo se destapó ya que con ocasión de la gala de los Oscar intentó hacer pasar por cierta una falsa asistencia apoyada en fotos no menos adulteradas, que ayudaron a los reporteros de La Otra Crónica del Mundo a hacer caer la mascarada a través de su propio web.

A partir de ahí poco más se ha sabido de esta estrella del sofisma, dejándonos tras su paso tanto una estela polémica como nutrida caterva de comentarios y memes en Redes Sociales que sin dudas serán recordados como de los más irónicos y sarcásticos de este año.

 

¿Qué moraleja podemos extraer del caso de Anna Allen?: si te dedicas a mentir por motivos profesionales en Redes Sociales y te descubren pierdes toda tu reputación, incluida la del buen trabajo.

Y hasta aquí nuestro post con la primera parte del binomio de Mentiras y Redes Sociales. 

Esperamos que os haya gustado y os emplazamos a que nos volvamos a ver en en unos días ya que podréis seguir conociendo algunas otras causas, ejemplos y mentiras con una segunda parte muy interesante.